martes, 5 de diciembre de 2006

Prostitución Clandestina

La Lima de antaño, rebosante de encanto y bohemia en tiempos de Chocano y Valdelomar fue invadida poco a poco por inmundos lupanares, que traían consigo la delincuencia y drogadicción.

Adempero, la prostitución clandestina, que hace algún tiempo imperara en varias calles del centro histórico de nuestra ciudad, está siendo erradicada paulatinamente gracias a los operativos realizados por la Municipalidad de Lima en conjunto con la Policía Nacional del Perú.

Los operativos se vienen realizando desde hace dos años por imposición municipal, y son ya 25 los locales intervenidos. Animados por la curiosidad, entrevistamos a la persona encargada directamente de dicho plan de erradicación.

“Las intervenciones empezaron cuando inició la gestión del burgomaestre Luis Castañeda Lossio, y gracias a esto, la gente de mal vivir esta siendo al fin extirpada de nuestra Lima histórica” comenta el ingeniero Mario Vargas, director de Fiscalización del municipio.

Varios de los prostíbulos intervenidos estaban conectados con inmuebles vecinos mediante agujeros en las paredes. La meretrices trabajaban en condiciones deplorables, con el suelo lleno de desperdicios y humedad. El mal olor podía percibirse aún en los alrededores de los locales.

Los locales fiscalizados en su mayoría eran clausurados y tapiados por los municipales, para así no permitir que se siguiera realizando éste oficio. Sin embargo, el criollismo se pone de manifiesto, cuando de manera ingeniosa hicieron agujeros en los techos para usarlos como entrada y así poder seguir disponiendo del lenocinio.

Uno de estos casos quedó al descubierto en el jirón Ocoña 308, que se interconectaba con otros locales dedicados al meretricio que habían sido tapiados días antes.

“el trabajo que realizamos no es con el afán de atacar a las damas que realizan la prostitución si no mas bien a los llamados cafichos” agrega el ing. Vargas luego de mostrarnos el video del seguimiento a estas actividades.

Las calles Zepita, Chancay, Dávalos Lisson, presentan los últimos rezagos del ejercicio del oficio mas antiguo de la historia . Sin embargo el cambio en el centro histórico limeño se hace evidente con el remozamiento de sus calles prontas a ser sanadas de este cáncer de la sociedad.